Me gusta la cocina porque combina ingredientes, decisiones y hospitalidad al mismo tiempo.
Puedes sanar, aprender y compartir. No me interesa la perfección culinaria (ni de ningún tipo), sino cocinar con más intención.
Menos pero mejor.
Puedes sanar, aprender y compartir. No me interesa la perfección culinaria (ni de ningún tipo), sino cocinar con más intención.
Menos pero mejor.
En ningún lado dice que una “salsa” tiene que llevar tomate y chile. Aunque esa sea la definición más común en muchas cocinas mexicanas, una salsa puede ser prácticamente cualquier preparación que aporte humedad, contraste o complemente un platillo.
La mayoría de los errores ocurren porque tratamos de cocinar todas las piezas de carne de la misma manera. Y la realidad es que un Rib Eye, una Arrachera y un Chambarete tienen muy poco en común, aunque provengan del mismo animal.
Cuando daba talleres de asado, uno de los ingredientes por los que más me preguntaban con curiosidad eran los mariscos y, al mismo tiempo, uno de los que menos intención real de cocinar tenían.