Me gusta la cocina porque combina ingredientes, decisiones y hospitalidad al mismo tiempo.
Puedes sanar, aprender y compartir. No me interesa la perfección culinaria (ni de ningún tipo), sino cocinar con más intención.
Menos pero mejor.
Puedes sanar, aprender y compartir. No me interesa la perfección culinaria (ni de ningún tipo), sino cocinar con más intención.
Menos pero mejor.
Antes de empezar una receta, vale la pena entender qué te está pidiendo, en qué orden suceden las cosas y, sobre todo, si realmente tiene sentido lo que estás leyendo. Porque las recetas no siempre son exactas (incluso las de repostería).
No todos los días podemos estar cuatro horas en la cocina para preparar una sola receta. A veces necesitamos hacer una comida en 20 o 30 minutos y eso no significa que vayamos a terminar comiendo cereal.
Comprar un Top Sirloin de 2” y cocinarlo igual que un Rib Eye es echarlo a perder. Lo compraría porque quiero un corte que pueda cocinar de muchas maneras y que me dé un muy buen resultado sin tener que pagar por una cantidad de grasa intramuscular que quizá no necesito.