Me gusta la cocina porque combina ingredientes, decisiones y hospitalidad al mismo tiempo.
Puedes sanar, aprender y compartir. No me interesa la perfección culinaria (ni de ningún tipo), sino cocinar con más intención.
Menos pero mejor.
Puedes sanar, aprender y compartir. No me interesa la perfección culinaria (ni de ningún tipo), sino cocinar con más intención.
Menos pero mejor.
No hace falta ser chef, parrillero profesional o carnicero para aprender a reconocer un buen corte. De hecho, basta con observar algunos detalles básicos que te dirán mucho más sobre la calidad de la carne que cualquier etiqueta o nombre elegante.
Pocas cosas más tristes que una ensalada de lechuga, tomate y aguacate servida por obligación para comer saludable, cuando una buena ensalada puede ser hasta el plato principal.