Que te Den Ganas de Comer Vegetales
Necesitamos más vegetales en la dieta. Pero también necesitamos que se antojen.
A veces hablamos de los vegetales como obligación, acompañamiento o comida “saludable”, cuando en realidad pueden ser de las cosas más satisfactorias de una cocina si están bien preparados. El problema es que muchas veces se cocinan sin ganas: hervidos de más, sin color, sin textura o sin suficiente sal.
Y casi todos los vegetales pueden cocinarse muy bien con técnicas bastante simples.
Primero: todos se limpian. Incluso los orgánicos. Algunos solo necesitan agua; otros un poco más de cuidado. Después de eso, lo importante es entender que no necesitan recetas complicadas para funcionar.
La forma más fácil de cocinar muchos vegetales es rostizarlos.
Temperatura media-alta, alrededor de 425°F, vegetales porcionados de manera uniforme, aceite de oliva o mantequilla derretida, sal y suficiente espacio en la bandeja para que puedan dorarse bien. Ese espacio importa más de lo que parece: si los vegetales están amontonados, se cuecen al vapor en lugar de caramelizarse.
También ayuda no mezclar demasiados vegetales distintos en la misma bandeja. Unos tomates cherry pueden estar listos en 15 minutos y una papa puede necesitar 45. Cocinarlos separados permite controlar mucho mejor textura y color.
Otra forma muy práctica es hacer caldos o cremas de vegetales. Aquí casi siempre ayuda empezar dorándolos ligeramente con mantequilla y sal antes de agregar caldo. Ese pequeño paso construye muchísimo sabor. Después solo necesitas tiempo para que se suavicen. Algunas veces ni siquiera hace falta crema; los mismos vegetales pueden dar suficiente cuerpo al licuarse.
Mi forma favorita, especialmente para vegetales pequeños o verdes, es blanquearlos y terminarlos en sartén.
Espárragos, zanahorias, ejotes o brócoli funcionan muy bien así: agua muy caliente por pocos minutos, secarlos perfectamente y terminar con mantequilla y sal. El secreto realmente está en secarlos bien antes del sartén para que puedan dorarse un poco en lugar de hervirse otra vez.
Al final, cocinar mejores vegetales casi nunca requiere técnicas complicadas. Solo un poco más de atención.
Porque probablemente el objetivo no es obligarnos a comer vegetales.
El chiste es que sí se antojen.