Cómo Leer Mejor Una Receta

Una de las cosas que más he aprendido cocinando es que saber leer una receta también es parte saber de cocinar. Y no me refiero solamente a leerla para saber qué ingredientes necesitas. Antes de empezar una receta, vale la pena entender qué te está pidiendo, en qué orden suceden las cosas y, sobre todo, si realmente tiene sentido lo que estás leyendo. Porque las recetas no siempre son exactas (incluso las de repostería).

Léela completa antes de empezar

Antes de sacar el primer ingrediente, lee toda la receta. Esto te permite detectar algo muy importante: que todos los ingredientes mencionados en la lista aparezcan realmente en el procedimiento. Parece obvio, pero pasa. Si la lista dice que necesitas ajo y en ningún momento te dicen cuándo incorporarlo, desde ahí sabes que hay un problema con la receta. También puedes descubrir que algo necesita marinarse durante dos horas, que el horno debe estar precalentado o que necesitas una preparación previa que no habías considerado. Una receta no empieza cuando prendes la estufa. Empieza cuando la lees.

No te cases con los tiempos

Una buena receta debería decirte cuánto tiempo cocinar algo, pero una receta realmente buena también debería decirte cómo saber que ya está listo. "Hornea durante 25 minutos" es útil, pero "hornea hasta que esté dorado y al insertar un cuchillo salga limpio" me parece mucho mejor. Los tiempos cambian dependiendo del tamaño de los ingredientes, la temperatura real de tu horno, el tipo de sartén, la cantidad que estás preparando y hasta de la altitud. Por eso, aprender a reconocer señales —color, textura, temperatura, consistencia, aroma— es mucho más útil que depender exclusivamente del reloj.

Aprende a identificar qué puede hacerse al mismo tiempo

Hay recetas que te dicen paso por paso qué hacer, pero no necesariamente te explican qué puedes ir adelantando. Si una salsa está reduciendo durante diez minutos, probablemente puedas ir preparando el resto de los ingredientes. Si el agua está calentándose, puedes cortar las verduras. Pero también hay momentos en los que necesitas esperar y dejar que algo suceda antes de continuar. Con la práctica empiezas a leer entre líneas y a identificar estos momentos.

¿Cuánto tiempo realmente te va a tomar?

Otra cosa que muchas recetas hacen mal es decir que una preparación toma "30 minutos" cuando en realidad son 30 minutos de cocción y necesitas otros 20 para lavar, cortar, precalentar y preparar todo. Para mí, el tiempo de una receta debería contemplar desde que empiezas hasta que puedes sentarte a comer.

Y aquí va una de mis mejores formas de saber si un recetario es bueno: El cocinero debería tenerlo lleno de notas. Si una receta dice que necesita 20 minutos y a ti te tomó 35, anótalo. Si necesitó más sal, menos líquido, una temperatura diferente o descubriste que puedes preparar algo mientras otra cosa se cocina, escríbelo. Un buen recetario no debería permanecer perfecto. Debería terminar lleno de apuntes, tachones y pequeñas modificaciones. Así quisiera tener todos los míos. El problema es que todavía no he alcanzado a preparar todas las recetas.

Pero justamente ese es el punto: una receta se vuelve realmente tuya después de cocinarla.

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