Así Si Me Gusta la Arrachera
Siempre he dicho que no me gusta la Arrachera Marinada. Hay muchas Arracheras Marinadas en el mercado, todas son comerciales. Incluso si buscas información en las etiquetas, ninguna dice los ingredientes y la mayoría (o todas) incluyen ablandadores. ¿Para qué? Un buen pedazo de carne no necesita más que sal.
Sin embargo, hace unos días estuvimos haciendo pruebas de marinados para nuestra Arrachera (para mi trabajo) y me conquistaron. Partimos de la idea de que fuera una receta que pudieras hacer completamente en casa, que le diera un extra de sabor–pero que no dejara de saber a carne. Por eso elegimos trabajar con ingredientes que pudiéramos reconocer: ajo, cítricos, un poco de vinagre, sal, aceite de oliva, pimienta y hierbas frescas. Quedé muy satisfecha con el resultado porque:
Sabiendo que el marinado no va a penetrar la carne (siempre se queda en la superficie, por más que dure horas), logramos un muy buen sellado porque incluimos tantito aceite de oliva en el marinador.
Utilizamos hierbas aromáticas, pero las dejamos enteras. Cuando abres la bolsa y encuentras las ramitas y hojitas de romero y tomillo junto a la carne, sabes exactamente qué ingredientes utilizaste. Además, esto permite que la carne reciba su aroma sin que las hierbas se quemen tan fácilmente durante la cocción.
De hecho, no utilizamos ningún ingrediente en polvo, hasta la pimienta que utilizamos la molimos en el momento. También lleva ajo y cebolla, pero doramos y licuamos para que fuera parte del marinador.
Como en todas las pruebas, se hicieron varias recetas y se guardaron porciones diferentes. Hemos estado asando arrachera diferentes días y los aromas son cada vez mejores. No creo que se convierta en mi corte favorito, pero claro que levanta una reunión y ofrece algo diferente.
Creo que al final entendí por qué nunca me había gustado la arrachera marinada: no era que la carne necesitara un marinado, sino que muchas de las versiones que había probado intentaban convertirla en algo que no necesitaba ser. Esta receta no busca esconder la carne ni hacerla más "sabrosa" a fuerza de especias. Busca acompañarla. El ajo, los cítricos, las hierbas, la pimienta y el aceite están ahí para darle otra dimensión, pero la arrachera sigue sabiendo a arrachera.
Se sigue asando a temperatura alta y bastante rápido. Es un poco más oscura, pero sigue permitiendo el contraste del término y el doradito en el exterior. No se deshace en la boca, pero bien cortada (en contra de las fibras) es suficientemente suave.
Así sí me gusta la arrachera.